La agrobiodiversidad ofrece la opportunidad para desarrollar sistemas communitarios de seguridad alimentaria descentralizados y propios de los ecosistemas de este territorio por lo que podríamos ir pensando en bancos de germoplasma, bancos de semilla y bancos de grano en el campo, desarrollados y manejados por mujeres y hombres. Esto servirá, además, para agrandar la canasta familiar para la seguridad alimentaria puesto que incluye cultivos altamente nutritivos aunque subutilizados. Este es la vía más sostenible y asequible para… eliminar el hambre y la pobreza.